No tengo nada para impresionar, ni por fuera, ni por dentro. Me perdí en un cruce de palabras, me anotaron mal la dirección. No quiero llegar al final. No voy a sentirme mal si algo no me sale bien, he aprendido a derrapar y a chocar con la pared. Que la vida se nos va, como el humo de ese tren...
jueves, 11 de marzo de 2010
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cosa guapa!
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